Depósitos de Gas natural

 

Para su almacenamiento la mejor formar es en depósitos, de doble cámara, en construcción monolítica con la cimentación y realizados con el sistema DOMO.

El gas natural es la fuente de energía más limpia, menos contaminante y con menor contenido de dióxido de carbono, característica que le permite contribuir a la disminución del efecto invernadero.

A todo ello hay que añadir su versatilidad, ya que el gas natural se puede emplear en el hogar, en el comercio y en la industria. Las nuevas aplicaciones de esta energía, como la cogeneración, la generación eléctrica con ciclos combinados y su uso como combustible para vehículos, están impulsando el consumo del gas natural, que está llamada a ser la energía del siglo XXI.

De este modo, el gas natural es la solución idónea al cambio climático que padece nuestro planeta y la única energía que puede hacer compatible el progreso económico e industrial con la preservación del medio ambiente.

Para su almacenamiento son idóneos los depósitos realizados con el sistema Domo. Son unas estructuras totalmente estancas e impermeables a la emisión de partículas contaminantes al exterior.

Para un volumen almacenado se requiere una menor ocupación de suelo. Su geometría de doble curvatura permite la carga sobre su pared pudiéndose llegar al 100% de utilización del volumen cubierto. Esto supone un importante menor coste de inversión.

En prevención de posibles explosiones la estructura permite debilitar, adecuadamente, el área que se requiera para facilitar el escape de la onda expansiva, sin dañar al resto de la estructura.