
El agua pura es uno de los bienes más valiosos de nuestra
sociedad
Los depósitos de
agua sanitaria son de primera necesidad en la realización de
urbanizaciones, pequeños núcleos urbanos que necesiten
disponer reservas frente a sequías, o en instalaciones
industriales en la que es necesario almacenar grandes
volúmenes, así como explotaciones agrarias en la que sean
necesarios tomas de aguas para riegos.

Las estructuras Domo son
totalmente estancas e inalterables lo que las hace perfectas
para el almacenamiento de aguas sanitarias y el uso
potable. Además al estar protegidos por una capa aislante
térmica durante su construcción, se evitan los cambios de
temperatura y la proliferación de microorganismos.

Mediante un ligero tratamiento
por cloración (cloro-ozono) es posible conservar más de 6 a 8
meses la calidad y sabor del agua para que sea perfectamente
válida para el consumo potable, lo que permite la
canalización, filtrado y almacenamiento durante la temporada
de lluvias, para su consumo posterior en las épocas estivales
y de más sequía.
A diferencia de otros depósitos
abiertos y balsas de almacenamiento, los depósitos
realizados con el sistema Domo evitan la contaminación del agua por el polvo
del ambiente, tierras y organismos. Otro factor determinante a
considerar son las pérdidas por evaporación, que queda
totalmente solucionado mediante la aplicación de esta
solución.

Gracias al propio diseño de la
estructura, es posible construir depósitos Domo para agua con
capacidades muy importantes que pueden abarcar, a modo de
ejemplo, desde los 50 metros cúbicos, hasta 100.000 metros
cúbicos, o más. La realización de depósitos con esta capacidad de
almacenamiento por otros métodos (como la utilización de
grandes tinajas de hormigón armado), resultarían de coste
mucho más elevados, siendo la construcción de depósitos en
Estructuras Domo muy ventajoso en costes y calidades finales
conseguidas.